Los gastos fijos son los que se repiten con pocas variaciones, como vivienda, transporte o servicios. Los variables cambian según tus hábitos y decisiones.
Clasificarlos te ayuda a detectar cuánto control tienes realmente sobre tu presupuesto mensual.
Si quieres liberar espacio financiero, revisa primero los variables y luego renegocia los fijos que puedan optimizarse.